Claro, ya no hay lugares nuevos. Ya no quedan cosas nuevas por hacer. La rutina se comió nuestras expresiones.
Entonces, eso nos queda para no exterminar el amor por amar demasiado. Tal como la torta sacia al comedor de postres, a los amantes las expresiones de amor deben hacerse graduales y no atochadas. No tratar como algo común esta fuente de alegría, sino más bien como algo que debe cuidarse y utilizarse cuando sea pertinente. Como un súper poder.
De este modo, el amor renace cada vez, y no desfallece de a poco.