domingo, 17 de octubre de 2010

Asunto de cadenas un poco emo.

A veces nos atan muchas cadenas, otras tantas somos libres. No falta quien se ata por propia voluntad a aquello que considera importante.

¿Y qué es lo importante? Las cadenas y ataduras no dejan de ser cadenas y ataduras cuando nos sometemos a ellas o cuando creemos que nos dan libertad. No tenemos derecho a elegir nada, sino a restringirnos de todo.

No conocemos el amor, sino aquello que no lo es y por no serlo, lo decimos "malo". ¿Y qué tanto más bueno puede ser el amor mismo entonces, si hay quienes se arrancan la vida por él?

Somos sólo piezas de un puzzle acomodándonos a la realidad, dejando a las manos pueriles del destino atarnos y atascarnos donde le plazca.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Sobre los dinosaurios.

¿Estoy rallado con los dinosaurios?
La respuesta es sí. Porque mi cerebro de humano tiende a asociar todo, la realidad con el pasado, y los sueños con las verdades.

¿Cómo sería un dinosaurio en la actualidad?
Sería triste. Quizás como un elefante, encerrado, exhibido, magnífico, perfecto, una obra de la arquitectura de la vida tan propia de nuestra tierra y tan perfectamente mantenido como el ser humono puede mantener. Humono lo dije a propósito, si del mono no creo que nos separen más de dos letras.

Como conclusión digo, que si alguna vez existió algo tan inmenso como un dinosaurio, entonces lo mejor que pudo haberle ocurrido, fue la extinción. Los salvó de la esclavitud a la que se someten las formas de vidas a las que podemos darles utilidad, o la muerte de aquellos que pretenden vivir donde ahora hacemos "villas" que para la tierra misma, son sola rocas sobre ellas, tapándole la visión del cielo.

¿Estoy enojado? Sí, porque fui al campo y ya no es campo, son casas separadas por unos cuantos metros. No hay largas caminatas sin cruzar un patio, o grandes árboles sin ser profanados por la sed de estufa de algunos. Por eso estoy furioso, por eso escribo sobre dinosaurios...

Y porque a veces soy un taimado que sólo escribe leseras.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Así son las cosas.

Creí que era sólo una recurrente excusa para ausentarse del trabajo. Creí que todo era mentira y que nadie decía la verdad.

Y la verdad entonces es que hay quien descubre el nulo valor de su propia vida, y junto con descubrirlo y no hallar maneras de cambiarlo, está lo que niego. La depresión.

Tanto tiempo arrastrado sin creerles, y tan poco necesario para sí hacerlo.

Es el sentirse como un edificio en ruinas., cuya demolición es la manera única de darle valor.

Es que está tu familia, valorándote por ser su familiar. ¿Y qué importa? ¿Qué ocurriría de no ser su pariente?

Está el sexo opuesto y las bondades de la vida en pareja, amor que valoro de mayor manera, puesto que no es algo impuesto, es libre, nace, crece y muere. Pero en sentirlo y saber sentirlo, así como en poder hacerlo sentir, yace el dilema de sentir mucho y hacer sentir poco. De amar perdidamente y solo ser querido como un humano cualquiera quiere a otro. De ser amado perdidamente y sentir que no es suficiente.

Tanto tiempo sin creer su existencia y negarla. Tanto tiempo diciéndole no a una realidad que ahora veo tan propia.


domingo, 5 de septiembre de 2010

Breve.

Los hombres hablan el lenguaje de las palabras. Las demás criaturas hablan el lenguaje de la tierra. Los árboles dicen algo y el viento lo lleva al mundo. Los hombres decimos algo y sólo otro hombre puede entendernos y del viento, sólo entendemos el aire.

Los animales se defecan por todo el paisaje y el paisaje se embellece. El humano crea bellezas arquitectónicas y de paso, despedaza al paisaje.

A veces, cuando siento que los árboles dicen muchas cosas, como hoy, pienso que quizá no estamos hechos para la vida en la tierra.

jueves, 12 de agosto de 2010

De escuchar e interpretar.

Me gusta el modo de pensar que tienen algunos. Hasta los envidio por no llegar yo a tales modos, y conservarme tan terco en mis ideas.

Una sabia mujer de risueñas facciones, en un severo debate sobre lo correcto y lo no respecto de la creencia más que chilena sobre el amor que de estar escrita en un libro, sería algo así como "no ames hasta que te amen", me hizo ver que algo así pensaba yo.

Y sin cambiar sus risueñas facciones me dijo "Yo amé y entregué todo. Sufrí mucho, pero el amor de mi parte no falló. Quien busca amar sin sufrimiento, busca sufrimiento desde antes de amar".

Y con tal oración, no me quedó más que darme cuenta lo patéticos que somos. Lo acomodados, asegurados, cobardes, hipócritas que somos. Lo humanos que somos.

Quiero ser como ella. Quiero sufrimiento. Quiero mucho sufrimiento, pero lo importante, es no temerle a amar por él. Deseo profundamente entregarlo todo a ciegas, sin temor a los porvenires o a las frías frases de quienes son como yo deseo dejar de ser. De quienes no han hablado con una sabia mujer un poco entrada en años, con el corazón partido y una sonrisa más grande que quienes aún lo conservamos en una sola pieza.

Entonces, no dejo de pensar cuántas cosas más estúpidas puedo mejorar en mi día a día, para alejarme más de este prototipo de tauro, obstinado, obsesivo, poco tolerante y de malas reacciones.

Definitivamente, necesitamos a los mayores. No imagino una vida en la que sepamos nada y a la vez, no recibamos orientación de quien al menos, ha vivido algo más.

martes, 10 de agosto de 2010

Asunto espiritual.

El otro día oí decir a alguien sobre la fascinación que le causaba aprender cosas espirituales, o que alguien le dijera lo que era mejor para su alma.

Pensé que en el medioevo, esa especie de gente se había extinto. Ésos holgazanes internos buscando un párroco que dé consejos en primera instancia, y luego culpándolo por no poder llenar los vacíos de su interioridad.

Creo que la vida en sí, es una búsqueda de respuestas. Encontrarlas o no, es algo que depende de cada uno. Pero de ese punto, a pedir respuestas a modo de exigencia a cualquier otro humano, no es más que asumir que las vidas de cada uno han seguido los mismos pasos, han hecho aflorar las mismas dudas y han generado los mismos vacíos.

Educar a alguien en lo espiritual no debe, para bien de cada uno, dar respuestas. Más bien, debe dar más dudas. No debe argumentar a favor de algo, sino en contra de todo. Es así, como generaremos personajes ávidos de cultura que la historia se negará a olvidar, y nosotros mismos no debemos olvidar que seremos historia. Sólo controlamos que tan largo es el párrafo de nosotros que se escribirá en ella.

Ahora bien, si somos fans de la guerra de las galaxias, y a la vez disfrutamos de practicar pedagogías como hobbie, entonces entrenar una armada de clones cuyos razonamientos son idénticos, cuyas dudas iguales y de los cuáles no habra legado digno de recordar, entonces digámosles que camino seguir, por donde las masas acatarán en un ciento por ciento lo que afirmen, por donde está asegurado su porvenir.

Dejemos que piensen. Nosotros podemos hacerlo también por nuestra propia cuenta.

Me desagrada mucho el medioevo!

domingo, 8 de agosto de 2010

Agosto cáyate, por favor.

No puedo creer que he escrito más en este agosto que en todo mi tiempo de bloggero. Lo malo es que no se acaba, siguen naciéndome cosas para narrar, sigo recordando palabras, caras, gestos para hacer historias.

Agosto, ya cáyate. Me recuerdas que debo moderar mis impulsos de idiotez.

Por favor, agosto, guarda silencio. Necesito concentrarme en un rostro.

Agosto, me desesperas, mis dedos están cansados.

No seas insistente. Tu vida no será más que los 22 días que nos separan de tu final, aunque narre mi vida, te acabarás.

Agosto, no eres eterno. ¡Para nada eterno! Pocas cosas lo son, tu vida es tan breve como la de las letras en la lectura, que con menos de un vistazo quedan arrasadas y luego, flotando en un mar de letras sin fin.

Agosto, me pones nervioso. Me molestas con tu presencia, me distraes. Me relaja verte, me estresa el pensar que te acabarás. Tu partida significará el final de algo bueno y el comienzo de algo no tanto.

Agosto, ¿sabes qué? quédate. Me caíste bien, aunque tus amigos gatos copulen en descontrol por doquier, aunque llueva con sol o haga frío y calor. Agosto, quédate a acompañar este cuerpo avejentado con temores futuristas y sueños de colores.

Reloj.

Te odio, aparato tic-toc. Me carga cuando te inyectas éxtasis y sólo quisiera que te detuvieras. Me desagradas cuando juegas al "congelao" y te suplico que avances más veloz.

Te odio, porque mides el tiempo. ¿Cómo es posible? ¡Medir el tiempo! Como si no fuese suficiente saber que el tiempo no es nuestro y escapa de nosotros, llegaste tú a decirnos cuanto falta para aquello, cuán tarde es para esto otro.

Nuestra especie tiene esta obsesión loca por cederle los derechos de la vida a objetos inanimados. Es una dependencia de la dependencia, lo que nos va debilitando y en este caso, de manera inconsciente, nos hace sentir viejos, nos arruga el rostro, nos caga la vista.

Pensaba lo maravilloso de un mundo libre, con cositas creadas en la sana búsqueda del bien común. La felicidad no sería un lujo. No nadaríamos por el tiempo tan distraídos de las maravillas de las que es creador.

Los otros.

Meditando me di cuenta lo difícil que es ser de mi agrado. Dentro mis mañas y manías que son como miles, ésto lo había pasado por alto. Me caen mal todos, hasta que los conozco... y nunca quiero conocerlos.

Siempre se dan mis amistades por casualidad, por sucesos paranormales, terremotos, cosas inusuales. Nunca un día decido, por ejemplo, acercarme a alguien con intenciones de amistad.

Me gusta observarlos. Soy plenamente consciente de que no soy superior a nadie, pero estoy seguro de que intento gran parte del tiempo, suprimir la parte de simio primitivo en mi interior para no tener tanto tema de conversación en común con ciertos monos que veo a cada momento y en cada lugar.

Los he apreciado luchando por hembras, o luchando por machos. Los he visto engañarse unos a otros por dinero y luego los he visto llorar de arrepentimiento. Siento que al final, casi todos responden a un mismo patrón de comportamiento. Y no es que me agraden los que no, sólo me llaman la atención.

Desconfío de todos, me cuesta mucho creerle algo a alguien. Los he visto engañarse de tantas formas y maneras, a quienes incluso parecían tan sublimes, que ya casi es mejor simplemente asentir que confiar.

A veces son celos. Celos de cualquier cosa. Aunque creo que más que celos, es como una técnica de autodefensa, una forma del organismo de decir "mira, siente esta punzada dolorosa... si sigues creyéndole así te terminarás sintiendo". No sé, puede que exista alguien más, pero cualquier cosa referida a dolor, se traspasa directamente a mi estómago. Para decirlo de manera directa, si alguien te engaña, la guatita se desespera y te causa dolor.

Por eso suelo no creer cuando me dicen algo. Tanto porque tengo mucho miedo al sufrimiento, como porque al final, somos monos disfrazados de humanos.

Los veo aparentar cosas que no son para impresionar, vestirse de un modo para sentirse especiales, acomodarse a las situaciones para sobrevivir, mentir descaradamente para aplazar los problemas, los veo hacerse los estúpidos para ser escuchados por los más compasivos, o hacerse los compasivos para seducir a los débiles, negar los amores que sienten, enmascarar los dolores con carcajadas, dispararle a hermanos, ignorar sus creencias, carecer de principios... y en un momento, todos son iguales. Todos me dan lástima y me hacen sentir inútil por no poder repararlos, suponiendo que deseen dejar las bananas y las monerías.

Cosas de antes.

Tiembla el cristal. Había entrado furioso al cuarto, aturdiendo de dolor la pared con el cabezazo feroz de la puerta. Tiembla todo en el cuarto, incluso él.

Pocos días había caminado tanto, pocos días había llovido tanto. Pocas veces, probablemente nunca, una chica de sweater gris le había causado tantas cosas divinas y a la vez, tal maldición en la memoria.

Su colorada guarida oculta, en un camino sin destino. La vecindad solitaria donde el beso se hizo puñal, se clavó en la memoria y aún deja sangrar la herida certera del corazón.

En su breve vida, los caminos interminables simpre habían sido interminables, pero con ella, el tiempo parecía acelerarse, entusiasmarse, como estaba él, con su sola presencia.

Ya ha pasado tiempo. Él aun tiembla. No disfruta hoy de los días lluviosos, tiene una herida que sangra, tiene recuerdos abrigados con un sweater gris, tiene en su habitación, muebles que rechinan de miedo cada vez que el cielo se nubla y deja caer llanto, quizás por ese recuerdo disfrazado de espina que el joven no puede olvidar.

martes, 3 de agosto de 2010

# 123

En un sueño de doce horas,
díjome el alba naciente:
"No le creas a la risa
de su boca que devora
a todo pobre inocente
que un beso ardiente le implora",
al confiarle yo en secreto,
que alguien mi corazón mora.

Díjele que es bella
merecedora de respeto,
que llega con el Rocío
y nace junto al Sol,
pese a que a veces trae frío,
yo le doy mi calor.

"Para incautos el amor,
yo en tu lugar no me fío.
Suplícote amigo mío,
te niegues a toda ilusión",
respondió el alba entonces,
al oír apelación.

Se fue entonces en silencio,
y no le volví a llamar.
¡Ilusa alba naciente!
¿Tan difícil es de repente,
ser capáz de adivinar,
que tu vienes con el Rocío
y vas de montaña a mar?

sábado, 10 de julio de 2010

De repente

En un momento de mente loca, de pasos rápidos y de lluvia más que furiosa, uno puede cuestionarse sobre la vida misma. Y bien podría exclamar "¡qué weá wn!".

Muchos podrían decir que es un gran regalo divino. Y luego podríamos los demás decirles lo ridículo que es recibir un regalo divino, de un acto netamente ilegal para su dios.

Claro, están los que dicen que no es más que una serie de procesos que llevan a que mediante un intercambio de fluidillos, obtengamos conciencia. A ellos también podríamos decirles lo poco motivante que sería intercambiar esos "fluidillos" con una persona que así lo piense, y luego claro, nos burlaríamos todos de esos perdedores que pasan horas leyendo y buscando explicaciones que sólo encuentras cuando sales a mojarte por la calle mientras llueve, obligado por una familia hambrienta, a comprar frutas y verduras, entre otras cosas.

Podemos decir clara y objetivamente que vivimos una enfermedad de transmisión sexual, cuya cura es la muerte. "Objetivamente" claro, considerándonos a todos una gran pila de nerds.

La vida es, en resumidas cuentas, un milagro de la naturaleza, perfectamente explicable por el hombre, perfectamente inexplicable para quienes vemos en las palabras ecos vacíos de la realidad.

Digo porque creo, que no todas las cosas deben nombrarse, como si una palabra fuera capaz de sostener el peso de una idea en su cien por ciento.


L_H

miércoles, 2 de junio de 2010

Sobre lo que recuerdo

Me enamoré del pasado, creo que ya me había pasado. Me enamoré de un recuerdo medio rubio y medio moreno, que solía dormir en una parte de mi mente. Me enamoré y ya había olvidado como duele recordar mi amor por lo olvidado.

Me enamoré una vez y después intenté enamorarme, y creía lograrlo hasta que recordaba aquella vez, y más me esforzaba y al darme cuenta de lo imposible que resulta, simplemente renunciaba. Y renuncié muchas veces, pero recapacitaba. ¿Qué hacer para sentir como por vez primera, lo que por vez primera, en el tiempo, de mí se alejaba?

Y entonces renuncié a todo; al amor, a las mentiras, a los bosquejos de amor, y a los bosquejos de las mentiras.

De repente un día, fue que la vi, y de repente la recordé. Así fue que sentí dolor en una parte de mí que había olvidado y me retorcí unos segundos, como envenenado. Finalmente te vi alejarse, y vi tu mano que solía acompañar la mía y su nueva compañía. Olvidaba que amaba tu recuerdo aún, y a ti por medio de él. Olvidaba todo, tan graciosamente, pero ya recordé.

Esa es la historia del hombre que cree que el primer amor es el único de corazón, los siguientes son sólo de la mente. Y todas esas cosas...

domingo, 30 de mayo de 2010

Será un ingeniero ♫

El futuro es algo que desconozco, gracias a Dios. Ya no imagino que fomedad sería mi día a día si además, supiera lo que va a ocurrir a cada instante.

Durante mucho tiempo, pensaba que sería de mí en el futuro y qué cosas maravillosas o penosas haría a los 18 y ya tengo 19. Pocos de mis sueños han tomado forma real.

En realidad lo importante creo, es saber que lo que hacemos ahora es el camino a lo que haremos mañana y eso es algo que muchas veces no todos queremos ver. A veces me sorprendo a mi mismo pasando por alto mis deberes...

En fin, lo vital de lo vital, es que sepamos que lo que sabemos ahora nos servirá mañana, y lo que sepamos mañana será lo único que recuerden de nosotros los que nacieron después.

Hoy escribo en este estilo, porque es domingo. Ciertamente eso es como una disculpa. Ahora vuelvo al deber, al estudio, al notebook, a los sueños en mi mente mientras repaso cálculo, y a las sonrisas fugaces que nacen cuando un recuerdo agradable me manda un zumbido.

Luis H. Higuera Muñoz

viernes, 16 de abril de 2010

Pequeño comentario apresurado

Es sólo sobre algo que leí en un lugar increíblemente inusual.

"Y a aquellos que hacen del oro sus vestidos y coronas, sólo les quedará la dicha de saberse muertos en una vida que nunca les perteneció".

Es como un llamado (y más que un llamado, un grito "megafónico") a no buscar en esta vida las cosas que nos coartan la misma. Es decir, a no preocuparse en demasía por todo aquello que al final, sólo es parte de un montón de polvo viscoso, a un par de metros bajo tierra.

Sí, hay que comer, obvio. Sólo que no necesariamente debe ser caviar todos los días. Incluso a veces llega a ser educativo el pasar un rato con hambre. Imaginar sentirla todo el día, como parte de nuestros compatriotas en este preciso momento, es sólo una bofetada telúrica que nos regresa a la realidad de vivir en un país que se creía desarrollado, pero la misma tierra des-desarrolló.

Termino diciendo que ahora es buen momento para hacer buenas cosas, sobre todo si antes sólo habíamos sido personas corrientes, en una "existencia vacuna", como decía un buen profesor por el que tuve la dicha de ser educado.

Que estén todos muy muy bien :)

miércoles, 14 de abril de 2010

Bueno y resulta que...

Estaba leyendo las entradas antiguas de este blog y me di cuenta que desde el 2007 hasta ahora he crecido, al menos un poquito.

Por eso he decidido borrar las cuestiones antiguas (2), para dar paso a las cuestiones nuevas. Y pensándolo bien, es una forma bastante desequilibrada de plantearse la vida...

El punto es que espero seguir recibiendo una que otra visita pajarona luego de tres años de vacío.

Quiero aprovechar ahora alguna tarde libre para subir también esos cuentos que tengo guardados que están bien buenos, y me recuerdan a los viejos pero no tanto, amigos de colegio.

Que estén todos muy bien!