miércoles, 2 de junio de 2010

Sobre lo que recuerdo

Me enamoré del pasado, creo que ya me había pasado. Me enamoré de un recuerdo medio rubio y medio moreno, que solía dormir en una parte de mi mente. Me enamoré y ya había olvidado como duele recordar mi amor por lo olvidado.

Me enamoré una vez y después intenté enamorarme, y creía lograrlo hasta que recordaba aquella vez, y más me esforzaba y al darme cuenta de lo imposible que resulta, simplemente renunciaba. Y renuncié muchas veces, pero recapacitaba. ¿Qué hacer para sentir como por vez primera, lo que por vez primera, en el tiempo, de mí se alejaba?

Y entonces renuncié a todo; al amor, a las mentiras, a los bosquejos de amor, y a los bosquejos de las mentiras.

De repente un día, fue que la vi, y de repente la recordé. Así fue que sentí dolor en una parte de mí que había olvidado y me retorcí unos segundos, como envenenado. Finalmente te vi alejarse, y vi tu mano que solía acompañar la mía y su nueva compañía. Olvidaba que amaba tu recuerdo aún, y a ti por medio de él. Olvidaba todo, tan graciosamente, pero ya recordé.

Esa es la historia del hombre que cree que el primer amor es el único de corazón, los siguientes son sólo de la mente. Y todas esas cosas...

No hay comentarios.: